Por un puñado de besos
Recuerdo tanto aquella
noche, como si hubiera sido anoche...
Esa decepción que tenía
porque no me fuiste a buscar en la tarde como habíamos planeado y me había
quedado vestida esperando tu llamada.
Me dejaste colgada por horas, hasta que
me canse, me moleste, y apareciste de nuevo como si nada, diciendo que te habías
quedado dormido y pidiendo disculpas. Te disculpe y quedamos en vernos esa misma
noche, no soportabas las ganas de verme y no podías esperar hasta llegar de
viaje para reunirnos.
Llegaste tan chill, en el
auto con un vino y dos copas, aunque en
el camino se rompió una de ellas, al entrar al auto me dijiste que tuviera
cuidado con los vidrios como si estuviera descalza, estuvimos allí un largo
rato hablando, aunque me sentía incomoda de estar ahí, del que pudieran decir
de estar encerrada en un carro tanto tiempo.
Reclinaste el asiento y me
contabas del regalo que le hiciste a tu hermano que se había arruinado, cuando
de la nada te acercaste y comenzaste a besarme desde la mejilla buscando mis labios,
estaba tensa, sorprendida y asustada, hasta un momento que todo eso desapareció
y comenzamos a besarnos sin parar, bueno parábamos unos minutos hablábamos y así. jajaja
Nos bajamos un rato del
auto, nos sentamos en las bancas, tú con tu copa de vino todo sofisticado y yo observando
cómo me enamoraba un poco de ti mientras contabas tus interesantes historias, y
como me acariciabas y decías lo linda que soy, y todos aquellos lindos
detalles.
Esa noche comprendí que el
tiempo si se detiene cuando tienes esos momentos tan especiales. Solo estuvimos
juntos como hora y media, y pareció que hubiera sido más tiempo, pero a la vez
no el suficiente.
Nos despedimos, se fue…
Espere unos minutos que
llegara a su casa, y cabe destacar que vivimos bastante distanciados, las
calles estaban peligrosas más que nunca porque habían manifestaciones, pero el igual
se arriesgo, ni el padre lo había dejado salir pero bueno. Cuando le pregunto
si llego bien, me envía una foto del todo lleno como de grasa, todo sucio, se
le había pinchado una llanta en la avenida más peligrosa e intento cambiarlo
pero no tenía las llaves que eran y terminó llamando a su papá para que lo
auxiliara.
A pesar de todo lo que le
pasó, me dijo que estaba feliz de que pudo verme, y besarme también jajaja
Es sorprendente la capacidad
que tenemos, de todo lo que haríamos por ver a quien nos gusta. Hasta ahora,
esto fue una de la cosas mas espontaneas que han hecho por mí de cierto modo.
Después nos seguimos viendo, buscando unos pocos besos más y creando nuevas
aventuras divertidas, porque cada que salía con él era una aventura diferente,
nos pasaba de todo y nos disfrutábamos muchísimo desde el primer día...
Espero tengan a alguien así,
que haga que cada día sea una aventura diferente, divertida y bonita, que
disfruten mucho su compañía, o si todavía no lo/la han conseguido, ojala lo
hagan pronto y tengan esta maravillosa oportunidad en la vida.
Por un puñado de besos, ¿qué serias capaz de hacer?
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